Jar-Coag considera “injustificada” la nueva tasa para tramitar los planes de gestión de las deyecciones ganaderas

ACN Lleida.-JARC-COAG califica de “injustificada” la nueva tasa propuesta por el Gobierno para la tramitación o la modificación de los planes de gestión de las deyecciones ganaderas, incluida en Ley de Acompañamiento del Presupuesto presentada el martes en el Parlamento, y critica que la medida “se haya presentado sin ningún tipo de debate con los representantes de los productores”. La Generalitat justifica la cuota de hasta 200 euros que debería abonar el ganadero por el aumento de la carga administrativa, “cuando los planes de gestión hace mucho tiempo que son obligatorios y ahora se ha implantado una herramienta para facilitar su la tramitación telemática “, según remarcan desde la organización agraria. JARC-COAG considera que este nuevo tributo “penaliza” el productor, esté o no integrado, “sobre el que siempre recae de forma exclusiva el coste de las inversiones para mejorar la gestión de las deyecciones y la elaboración del Plan, acumulando unos costes que no puede repercutir en el precio de venta “.El jefe Sectorial del porcino de JARC-COAG, Jaume Bernis, considera que “la Generalitat ha querido justificar la creación de la tasa aduciendo una mayor carga administrativa, cuando en realidad hace mucho tiempo que los ganaderos presentan los planes de gestión de las deyecciones “. Además, el sindicato recuerda que este año, para facilitar la gestión de este tema, se ha introducido una herramienta telemática que debería reducir los trámites administratius.Bernis destaca que la tasa añadiría una nueva carga al productor, esté o no integrado, el que “siempre termina siendo el único agente de la cadena penalizado en el ámbito de la gestión de las deyecciones”. De este modo, las inversiones necesarias tras el cierre de las plantas de tratamiento de purines, el costo de elaboración de los planes de gestión y ahora la tasa por su tramitación, “todo siempre recae sobre el ganadero, que es quien lo tiene más difícil para repercutir el sobrecoste en el precio de venta de su producto “, lamenta. La medida prevé que los ganaderos tengan que abonar una cuota de entre 15 y 200 euros para tramitar o modificar el plan en función de las dimensiones del explotación. El mayor gravamen recaería, por tanto, sobre las explotaciones de porcino y aves de corral. Así, una granja de porcino de más de 2.000 plazas de cebo con animales de más de 30 kilos debería pagar una tasa de 200 euros por presentar o modificar el plan de deyecciones.

Notícia publicada en La Vanguardia